Pues si, las cosas han pintado bien, pero sólo relativamente: como comenta un columnista del periódico "El País", el ascenso electoral del PP ha mostrado lo que nadie se quiere creer: que esos modos de hacer oposición, basados en la mentira, el insulto, el desprecio, pueden tener fruto electoral. A la vista está la subida.
Como gustan de señalar, han subido en comunidades en las que no gobiernan, como Andalucía o Castilla - La Mancha, donde cuentan con un gobierno regional socialista muy asentado ¿?¿?¿?.
Decía Hannah Arendt que la mentira y la manipulación, aunque nos duela, no triungan... a largo plazo. Es decir, que a corto, sí que lo pueden hacer. Veamos el ejemplo de Hitler, vaya si triunfó que todavía tiene seguidores. Y esto sin señalar que el PP sea Hitler. Sólo que es extraordinariamente proclive a valerse del cafarrión, el enfrentamiento gratuíto y la fanfarria mediática, hoy más fuerte que nunca. Porque en su opinión, les ha ido bien. Sólo tienen que aplicar la misma receta, pero sin pasarse tanto y el gato caerá en el garlito.
¿qué hacer? Yo, por de pronto, seguiré con este blog, a ver si lo lee alguien.
¡por favor, si alguien lo lee que de un aviso!