sábado, 19 de abril de 2008

Sprained ankle, medical care? The lies of so called “neoliberals”


Recently I sprained my ankle. It was a sports lesion, while I was practising kendo. Ok, it was my risk.
Everybody practising martial arts must belong to a Sprots Federation, so I visited the private hospital that supplies medical care to people practising sports, because the membership fee includes a medical insurance.


Well, the medical care was as bad (or even worse), or as good as in the Government hospital where I work, where I was cured of another sprained ankle.
Well, things were even worse: the Federation had let the medical insurance contract die, and renewed the contract for year 2008. So I had to pay the medical attention from my own pocket. Even worse, I had to seek a paramedical service to get rehabilitation care for my lesion. I could have been attended by my family doctor, but it I didn’t want a chalk immobilisation and besides, it didn’t seem fair.
This made me think of all those who don’t have the privilege of medical coverage, and even more, whose country doesn’t provide them with the means of medical coverage when they cannot afford one.
Developing countries do not have a national health service, or their health system is crumbling due to corruption, poverty and war.
Some modern giants like China and India are struggling to put a health system in place. In fact, you can find very good hospitals in China, provided you can pay American fees.
The case of the USA, that paradigm of market economy is even more worrisome. In the country that leads the world by the nose, about 40 million people still lack medical coverage. Even worse, the USA has the largest medical budget in history (about 13% of their GNP)! The Reagan and Bush reforms undermined what passed for a social security system, and now even paediatric care and vaccines are under threat.
Professor Oleander, in the New England Journal of Medicine gives enough data to make one worry about all those people who “don’t want medical insurance”, as market Taliban say.
Well, our problem is that those market-driven fanatics are here to stay, and through the COPE (the news chain belonging to the Catholic Church) make all their within their power to undermine the people’s confidence in the Spanish universal care health system. And the Spanish right wing party (PP, Partido Popular) has assumed that agenda, undermining regional health systems with undercover or public privatising of medical care.
#1 Lie:
- Private practice gives better care than public services.
#2 Lie:
- Private practice is more efficient that public services.
#3 Lie:
- In a market - driven system, the poor are taken care of by charity and relief services.

All those are rotten lies, as you can see. Why? Because none of them have been proven by objective data, are only slogans that more often than not have been proven false, as
Profesor Oleander’s paper shows.

Why the Catholic Church should support people who openly support free organ trade, free drug marketing directly to potential patients, and so on, escapes me.

Why Catholic Church should like to undermine our social gains is beyond my comprehension.
Why a politician could like to do away with something (our health care system) that has been proven satisfactory, is a mistery to me.
I wish our public, egalitarian, free, universal health care system a very good healt and a long life.
I will not toast, alcohol is not very good at this moment.

lunes, 17 de marzo de 2008

New job, sprained ankle

Yes, I will try to post again in English!. This looks more a monolingual blog than a true partially bilingual thing.
As I told you some weeks a go (or didn't I?) I was triying to get a new job, this dated back to a couple of years ago when things went definitively wrong at my working place. Not that my job was at risk, no worry, and the pay was not bad. But somehow I felt that I didn't fit and needed a change. Besides, I started longing for the more intense hospital life. Maybe the second was a result of the first.
Well, after some haggling, a person retired and I was offered the job, the main cause being that there are no more suitable candidates (ooooops!). Well, I´ll say that I'm the best candidate possible.
Another reason is my dislike of what I call "driving-jobs". Those jobs where you must drive to get there. There was a bad bus connetion, and if I wanted to go with the kids to school, I couldn't fit my schedule in there. Bike riding is out of the question, my life is too precious. And the segway is not fast enough, and there are some spots in which a Segway could be as dangerous as a bike. Less driving will mean less expense, but also less carbon emissions. We already produce too much carbon.
Well then, there you have the new Iñigo: at Univerity Hospital "Marqués de Valdecilla", Santantder, Cantabria, Spain. Write if you need something from me.
Just to celebrate I happened to sprain an ankle the second day in my job. This was the left one, the right one has had its fill and decided to wait for later. The disaster was not so terrible, but the insurance was not paid and I have to run with the cost! Nevertheless, I have taken some photos of my own feet, I hope you enjoy them.

Más agobio post analisis

Pues si, las cosas han pintado bien, pero sólo relativamente: como comenta un columnista del periódico "El País", el ascenso electoral del PP ha mostrado lo que nadie se quiere creer: que esos modos de hacer oposición, basados en la mentira, el insulto, el desprecio, pueden tener fruto electoral. A la vista está la subida.
Como gustan de señalar, han subido en comunidades en las que no gobiernan, como Andalucía o Castilla - La Mancha, donde cuentan con un gobierno regional socialista muy asentado ¿?¿?¿?.
Decía Hannah Arendt que la mentira y la manipulación, aunque nos duela, no triungan... a largo plazo. Es decir, que a corto, sí que lo pueden hacer. Veamos el ejemplo de Hitler, vaya si triunfó que todavía tiene seguidores. Y esto sin señalar que el PP sea Hitler. Sólo que es extraordinariamente proclive a valerse del cafarrión, el enfrentamiento gratuíto y la fanfarria mediática, hoy más fuerte que nunca. Porque en su opinión, les ha ido bien. Sólo tienen que aplicar la misma receta, pero sin pasarse tanto y el gato caerá en el garlito.
¿qué hacer? Yo, por de pronto, seguiré con este blog, a ver si lo lee alguien.
¡por favor, si alguien lo lee que de un aviso!

domingo, 16 de marzo de 2008

Victoria del PSOE: libres del miedo, suspiro de alivio




Bueno, victoria de Zapatero y derrota (aunque parezca menos) del PP. Los análisis están en los periódicos y seguro que lo hacen mejor que yo. Creo que España ha optado por ser una sociedad libre, sin miedos. Porque la campaña del PP ha sido sólo el miedo. Una sociedad con miedo, encogida, acogotada, es una sociedad más fácilmente manipulable, controlable, predecible. Por una vez, a pesar de todo lo que ha caído, no ha triunfado esa propaganda. Las víctimas han sido los partidos pequeños, en particular la izquierda como IU o la Chunta. Lástima.




La verdad es que muchos nos temíamos lo peor: una victoria mucho más escasa del PSOE, una mayoría exigüa que debilitara su autoridad moral para gobernar. O lo que es peor, una victoria del PP, yo no las tenía todas conmigo.




Bueno, ha habido victoria del PSOE y ha habido "derrota dulce" para el PP. De momento, cuatro años en los que el PSOE y Zapatero podrán desarrollar su programa electoral, aunque con las dificultades que conlleva gobernar en minoría. Y con las ventajas que eso conlleva para la salud democrática del país. Las mayorías absolutas, incluso de mi partido, no acaban nunca bien. Que se lo digan a Aznar... Pero no nos olvidemos: el PP es un enemigo poderosísimo. Cuenta con el poder municipal casi en exclusiva, cuenta con el poder autonómico en regiones de gran peso, en particular en Madrid. Cuenta con una mayoría judicial estratégicamente situada cuando estuvo en el poder. Cuenta con los aliados mediáticos de siempre, renovados (véase la elección de Rouco como presidente de los obispos).




Titulo este comentario "libres del miedo" porque es un tema de estos cuatro años del PP y sus organizaciones afines (Conferencia Episcopal, COPE, el Mundo, ABC...). Miedo, miedo, miedo. Miedo al desmembramiento de España, al extremismo marxista, a la ruina económica, al terrorismo, a todo lo que se menee. Y no.




Los hechos son tozudos, y el gobierno de Zapatero, a pesar de sus inconsistencias en algunos puntos, y de su flagrante falta de comunicación en otros, ha sido capaz de encauzar las situaciones. Porque no lo olvidemos, más allá del gobierno está la sociedad, las instituciones, la ley y el sentido común que han puesto por fin una valla al extremismo derechista del PP.




Evidentemente, los riesgos están ahí: crisis económica, enfrenteamiento sin cuartel con las regiones gobernadas por el PP, inmigración, parálisis institucional del Tribunal Constitucional, terrorismo etarra, riesgo de terrorismo islámico... y más allá el cambio climático, sequía, desertización. Pero todo ello puede afrontarse con serenidad y espíritu de compromiso. La gente debe saber que cuando las cosas vienen mal dadas, allí estará el PSOE para hacer que vengan menos mal. El PP se limitará a pedir sacrificios a los de siempre. A la vista está lo que están haciendo con las prestaciones de la Ley de dependencia: si pueden, con tal de j... al gobierno, no dan el servicio. Les importa la gente que sufre un pimiento.




Libertad del miedo era uno de los lemas del discurso de Roosevelt en la guerra. Libres del miedo, libres de la escasez, libres de palabra... Sigamos adelante, de una vez por todas. Reformas a fondo de la justicia, de la ley electoral, ayuda a la integración de inmigrantes, investigación, competitividad... Ánimo, ZP. Todos juntos venceremos al miedo.



jueves, 6 de marzo de 2008

Viva Zapatero

Viva Zapatero, si.
Vota PSOE, también.
Defiende la alegría, los buenos modales, el debate, la moderación.
Parece de risa, pero todavía tenemos que andar así: estamos a finales de la campaña electoral, pero tenemos que seguir dándole a la piragua porque tememos que todavía pudiera ganar el PP. Desconozco lo que dicen las encuestas a día de hoy, pero todos sabemos que hay indecisos, que hay atentados, que hay metidas de pata de última hora que pueden mandar todo al traste. ¡Que nervios!
El miedo no es tanto por la victoria del PP, per se, sino por lo que representa: cuatro años de durísima presión mediática, de mentiras, tergiversaciones, falacias y todavía hoy, insultos y descalificaciones. Ahora se olvida de la campaña sobre los atentados del 11M, los ataques al estado laico, la negación a cualquier consenso en materias clave, y en particular, el terrorismo, donde ha sido impresentable.
Nada de esto es nuevo: desde 1990, cuando Aznar tomó las riendas de este partido, su estrategia ha sido la de la confrontación con cualquier tema, cualquier excusa, pero con una característica: la descalificación y el insulto. Inicialmente concebido como un partido de centro, moderado, poco a poco, a medida que ha copado poder, se ha transformado en un partido de derecha dura e intransigente.
Porque no lo olvidemos: el PP ha concentrado el máximo poder posible en este país: gobierno central, autonómico (12 de 17 autonomías), local (casi todas las capitales de provincia), consejo del poder judicial, tribunal constitucional. Casi nada.
Ese mal talante no paró cuando Aznar llegó por fin al poder, cuando no desclasificó ni aclaró el tema de los GAL, que tanto le ayudaron a subir al poder. Nada de nada: su interés por los derechos humanos era, como debíamos suponer, nulo. Aznar aprovechó toda la maquinaria estatal a su alcance para descalificar, y en lo posible destruir, a su enemigo político: el PSOE. No soporta, no concibe perder, que le hagan de menos.
Y durante la legislatura de Zapatero, ha seguido no sólo en el Congreso, sino a través de toda su constelación mediática (La razón, Mundo, ABC, Cope, Popular TV, Intereconomía), social (Foro de la Familia y adheridos), religiosa (la conferencia episcopal). Incluso el papa se sumó a proyectos del PP tan evangélicos como el trasvase Ebro- Segura. Incluso la AVT se ha transformado en un grupo parapolítico cuya crítica al gobierno ha calcado los mensajes del PP, incluso si para ello tenía que enfrentarse con otras asociaciones de víctimas no tan de su gusto.
En este contexto, el gobierno ha tenido que lidiar con situación adversa, y por qué no decirlo, ha ejercido una política de comunicación nefasta cuando no inexistente. No se ha lucido, no ha transmitido y no se ha visto. Se ha metido en líos como el Estatut que de tan mal gestionado, le ha costado muchos apoyos, y no le ha ganado ninguno, siquiera en Cataluña.
Creo sinceramente que la gestión de Zapatero ha sido positiva en cooperación internacional, educación, investigación, economía, cultura, etc. Me parece especialmente brillante la atención a la dependencia.
Todo ello merece un aprobado bastante alto, frente a una oposición de suspenso.
Viva Zapatero, viva al libertad, viva la concordia.
Vota Zapatero.

lunes, 14 de enero de 2008

Largo y cálido verano

No voy a escribir sobre el verano, sino sobre esta legislatura que se acaba. Si alguien lee este diario, sabe que no soy dado a los exabruptos y menos aún a las exageraciones. Pero se acaba la legislatura, se acaba un periodo y forzosamente se abre uno nuevo. Gane el que gane.

Han sido años muy malos. Años de acoso, de tensión, de malas palabras y peores gestos.

El gobierno socialista, o para simplificar, Zapatero, no ha tenido ni los 100 días de cortesía parlamentaria y mediática, para ver cómo se organziaba y empezaba a funcionar. Y no los tuvo porque previamente había mucha gente trabajando contra él, antes de las elecciones.

Han sido constantes los ataques de la Iglesia, incluso antes de formarse el gobierno, los ataques de su "medio de comunicación" (o debiéramos llamarlo de desinformación), los ataques de la prensa amarilla de derechas (El Mundo, La Razón) y no amarillo pálido (ABC), sus editoriales, y demás.

La escandalera ha sido de órdago, pero lo malo no ha sido la escandalera: ha sido la falta de juego limpio, de higiene democrática, la incontinencia verbal de políticos, curas y llamados periodistas o comentaristas de radio. Han hecho de la política y de la información un vertedero, un juego al servicio de intereses espúreos.

Y no añado más. No tengo ganas de obstruir este diario con referencias a gente que no se la merece.

Frente a ello, el gobierno ha hecho su trabajo con numerosos altibajos, y lo que es peor, con una política de información nefasta, con claras faltas de reflejos, cuando no de decisión. Esto lo tendrá que corregir en el próximo gobierno, no sólo para poder perpetuarse en el poder, sino para que los ciudadanos tengan presente que el gobierno hace su trabajo, que en la política no todo vale, que hay gente que trabaja, que lucha, que se preocupa por los intereses de todos.
No es lo mismo unos que otros. Incluso en el lado de "los buenos", no es lo mismo un buen protavoz, alguien con soltura, labia, arranque, que gente muy educada pero que no transmite ni comunica. Nos lo merecemos, si salimos de ésta.

Maldita navidad

(por fin) Ya han pasado las fiestas de Navidad, tan denostadas por muchos y tan devaluadas para la mayoría. Para la gran mayoría, su significado religioso ha caído en el olvido. Ni entienden, ni saben qué significa eso del niño, del pesebre, de los magos, de la estrella. En el mundo europeo occidental, del norte, la cultura cristiana ha caído en desuso. Pero también su sustituto anglosajón de las películas: la familia, los niños, el reencuentro, las buenas intenciones…

Todo eso ha acabado sustituido por unas fiestas que no se sabe muy bien para qué son. La fiesta deja de serlo (tanto) cuando se olvida el motivo. Sólo queda el día de asueto, y para muchos jóvenes, la juerga culminada por una borrachera o peor. Las tasas de suicidios suben, las broncas familiares, aumentan, porque nos juntamos a festejar con gente a la que no queremos ni ver, y encima por obligación.

No es para menos: los comercios nos atosigan con su propaganda, con sus ofertas de una felicidad que sólo es para ellos. El calendario lo controla “El Corte Inglés”. Nos dice cuándo es primavera, cuándo San Valentín, cuándo las rebajas.

Ante todo esto, lo lógico es que una persona agnóstica, o simplemente cuerda, se mosquee, y mande la navidad a freír puñetas. O, si está un poco falta de algo (salud, dinero, compañía, felicidad) se deprima y hasta se suicide.

Sin embargo, ha caído en mis manos un libro de Leonardo Boff, nada sospechoso de cursilería, que nos anima a celebrar la navidad. Ojo: no a hacer dispendios, a gastarnos millonadas en comidas y regalos que en cuatro días pasarán al olvido, sino a hacer memoria, a “celebrar seriamente.”
Hagamos memoria:
- Celebremos un Dios que se hace hombre, que deja su omnipotencia (o la omnipotencia que se le atribuye) para hacerse niño, y niño pobre e indefenso.
- Que empieza su vida desplazado con su famlia por la orden de un emperador extranjero, que quiere poner orden e impuestos en su imperio.
- Que nace en un pesebre, con ganado, suciedad, basura, que le ponen en un pesebre por toda cuna. ¿y los riesgos de infección puerperal para la madre? ¿y la higiene? ¿y si el parto llega a venir mal? No debió de ser gozoso aquello, no.
- Que de nuevo tiene que exiliarse por la amenaza de la matanza de Herodes.
- Que es visitado en primer lugar por unos pastores que andaban al raso…

Si, Jesús es un ejemplo de toda la humanidad que sufre, que ese día no sabe nada de buena vida, de celebración, de alegría. De todos aquellos que no tienen nada que celebrar, ni en navidad ni en ningún día.

Celebremos, pues, seriamente, a ese niño, a ese Dios débil, contradictorio, insatisfactorio, profundamente humano. Y que esa celebración nos mueva a transformarnos un poco. Seguro que entonces celebramos la Navidad con mayúsculas, con seriedad y sobre todo, con alegría auténtica.