jueves, 15 de noviembre de 2007

Ya pasaba en China

Ya pasaba en China

Decía el filósofo Mo Ti, en el siglo VII A.C. que el gobernante responsable debía proteger a los varones sabios y virtuosos, y darles puestos de responsabilidad en el gobierno del imperio. Debía aconsejarse con ellos, y tenerles siempre respeto. Además, el estado debía conducirse sin fastos ni gastos superfluos, sin alardes de riquezas. El no hacerlo llevaba a los estados, sin remedio, a la crisis, decadencia y miserias generalizadas. Esto debía empezar por el emperador (al fin y al cabo, Hijo del Cielo), y todo el país seguir su ejemplo. La guerra era para él la peor de las desgracias, y recorrió la inmensa China intentando disuadir a los combatientes o, en su caso, ayudando a los reinos agredidos injustamente.

Cuando uno lee esto, le viene una sensación de déja vu, de “cosa vivida”. En nuestro país es sabido que el estudioso, el “empollón” lo tiene crudo, es un tipo raro y poco de fiar. Los varones (y mujeres) sesudos, no lo tienen fácil. Las becas siempre han sido escasas, rácanas y a ser posible con alguna trampa que le hiciera ver que eso de creerse listo no se podía tolerar. Era fastuoso eso de que las becas doctorales no tuvieran seguridad social, de modo que cuando se acababa, no tenían ni paro… algo que sí tenían los presos que trabajaban en los talleres de la cárcel. Se tolera mejor al alumno abusón y gamberro que al gafotas cuatroojos.

Ahora las cosas parece que son algo mejores, que los gobiernos (en especial el de ZP, y también algunos autonómicos) le han empezado a dar a la investigación el puesto que se merece. Ya está bien eso de “que inventen ellos”. Luego pasa lo que pasa: se quejan de que todo viene en inglés, nos comen los neologismos y barbarismos, etc, etc. Si no quieren que pase, ya saben: a inventar.

No obstante, sigue la carencia de mentalidad para el mecenazgo. ¿Cuántas empresas españolas, con miles de millones de beneficio, tienen grandes laboratorios de investigación? ¿Cuántas pagan cátedras para investigar en temas que a ellas les interesan? Pensemos en las eléctricas, constructoras, petroleras, automovilísticas, agrarias… No nos engañemos: la cosa no ha hecho más que empezar. No se conocen en España casos de nobles, o aristócratas que hayan protegido las artes y las ciencias, si dejamos a un lado a Negrín, Lázaro Galdeano, Guell y cuatro más. Ya lo decía Galdós: en este país lo que les priva es codearse con toreros, chulos y majas, y el resto que se muera de asco. El panorama actual no es muy distinto. ¿Se imagina alguien a un conde español investigando la física de partículas como De Broglie?

El tema del dinero no deja de ser sorprendente: los tertulianos de programas escandalosos ganan millones al año. El país no puede permitirse pagar a alguien para que investigue sobre el ala de la mosca, pero sí para que nos dé datos sobre las bragas de una “famosa”. Una conocida se quejaba amargamente de que no hubiera dinero para su beca doctoral, pero en cambio sí lo hubiera para actividades deportivas, las que fueran. Coj…….

Mo Ti tuvo una influencia trascendental en el pensamiento y moral de su país , y aunque fue en gran medida olvidado como filósofo, de él se derivan mucho de la austeridad, diligencia y coraje del pueblo chino. Ni que decir tiene que su pensamiento sufrió persecución, y sus libros fueron quemados más adelante. Dado que también escribió sobre el arte de la guerra, con el fin de preverla, puesto que consideraba que era la mayor desgracia, puede considerársele como un precursor de Maquiavelo.

En fin, esperemos que la cosa vaya a mayores, y que por fin el ser sesudo no sea motivo de escarnio. Que algún día al rey lo veamos cenando en palacio con catedráticos, doctorandos, con maestros de escuela y profesores de secundaria. Que les lleve a dar un paseíllo en el Bribón, en vez de codearse con gente de dinero. También lo decía Galdós, en boca de una de sus condesas: existe otra aristocracia, que es la de las almas…

miércoles, 7 de noviembre de 2007

Memoria histórica

Por fin se ha aprobado en el Congreso la Ley de Memoria Histórica. Era un "debe" que la democracia tenía con quienes habían sido víctimas del franquismo y sin embargo no habían sido reconocido, simplemente porque ya no existían, o bien las causas penales que les condenaron no habían sido revisadas. Era, por otra parte, una reclamación de Amnistía Internacional para España desde hace años.
Las posiciones, sorprendentemente, han sido encontradas por parte de Esquerra Republicana, e Izquiera Unida, que querían una ley más ambiciosa, y desde el PP que, sorprendentemente, no la quería. Se pierde la oportunidad de añadir su aportación a esta ley, para ponerle un clavo más al ataúd del franquismo y toda su justificación por la guerra civil. Al PP supongo que le pesará la herencia de Alianza Popular, su partido madre, que hizo suyo el "franquismo racional", que quería la democracia pero que había vivido muy bien con Franco y no le habría importado que siguiera unos añitos más.
El comentario que viene a continuación lo escribí hace un año pensando en la memoria histórica. Porque no olvidemos que en la transición, a pesar de sus éxitos, se tuvo que tragar bastantes cosas para no obstaculizar un proceso hacia la democracia.

"Con motivo de los 30 años de la muerte del dictador, ha vuelto a salir a la luz la situación de las víctimas del franquismo. Numerosas organizaciones, entre ellas Amnistía Internacional, han exigido la justicia y la reparación a las víctimas de la dictadura. Sin embargo, estas reclamaciones, aun las mejor intencionadas, chocan con un muro de silencio, cuando no de abierta hostilidad.
Con frecuencia se alaba la transición política española como un proceso político modélico, en el que todos pusieron de su parte para que aquél experimento social saliera bien. Entre esos todos, se encuentran las víctimas de la dictadura que, como suele ocurrir en los procesos de paz, son los grandes olvidados.
Dice Amnistía Internacional que de todos los procesos de cambio político de las últimas décadas, a ninguno lo cubre un manto de silencio tan espeso como la transición española. En Argentina, Sudáfrica, Alemania del Este, Chile, El Salvador... se formaron comisiones de la Verdad, donde las víctimas testimoniaron su sufrimiento. Incluso algunos victimarios, como los jefes de la Stasi o los genocidas yugoslavos fueron encausados. En España, en cambio, nadie tocó el estatus de los responsables de una represión feroz que duró cuatro décadas.
En las guerras civiles el agresor no es un extranjero, sino un vecino. Para exterminar al vecino, previamente hay que convencerse de que no es un ser humano. Eso deshumaniza también al agresor. La guerra civil fue escenario de todo tipo de violencias y persecuciones, donde se vengaron rencillas y odios personales. Tanta deshumanización fue cubierta con un manto de espeso silencio. Las víctimas de un bando, el ganador, fueron más o menos rehabilitadas y compensadas. El franquismo utilizó su sufrimiento como su mejor justificación. No deja de ser extraño que un régimen que se proclamaba cristiano fuera tan ajeno a los valores cristianos de perdón, concordia y tolerancia. Un régimen que se jactaba de afirmar las esencias patrias permitió o forzó la marcha de miles de españoles, entre los que se encontraba lo más granado de la ciencia y la cultura españolas. Para las otras víctimas, sólo hubo abandono, desprecio y castigo. Oficialmente, no sufrieron, no existieron. Sin embargo, sabemos que no fue así: que en la zona franquista se cometieron las mismas tropelías que en la zona republicana, sólo que no se pudieron contar ni escribir.
Se dice, sin mayor análisis, que no hay que abrir viejas heridas. Puede ser cierto, pero no debemos olvidar que los delitos contra la humanidad no prescriben: sigue siendo lícito juzgar a los nazis, o a los torturadores chilenos. Resulta paradójico que España, que ha aplicado el derecho penal fuera de sus fronteras contra Pinochet o la dictadura argentina, no sea capaz de afrontar delitos similares, cometidos hace mucho más tiempo en nuestro suelo.
Pero, incluso si aceptamos que no se trata quizás ya de dar nombres de criminales, eso no niega ni un ápice el derecho de las víctimas a la verdad, la justicia y la reparación. Quien perdió a sus padres o hermanos, sus bienes, quien fue torturado o tuvo que abandonar su país, no han recibido ningún reconocimiento oficial. Los que perdieron seres queridos llevan la carga de su desaparición, muchos ni saben dónde están enterrados. A veces son los nietos los que han tomado este asunto a su cargo. Frente al dolor real de los que quedan, no pueden invocarse valores etéreos, pero insuficientes para aliviarles, como la concordia o el consenso.
El franquismo durante cuarenta años aplicó un severo régimen de pedagogía social, en el que desde la escuela se enseñaba que el dictador era un enviado de la providencia, y quienes se le pudieran oponer, monstruos descerebrados ávidos de destrucción y pillaje. Por tanto, los actos vandálicos cometidos por los secuaces del dictador, podían considerarse actos inevitables, incluso derivados de aquel impulso providencial. Levantar el peso de esa educación sobre dos generaciones de españoles es una tarea que nunca se ha emprendido formalmente. Por eso, los miedos que cultivó, los tics que implantó siguen muy vigentes entre nosotros. Entre ellos el de “de eso no se puede hablar”.
Es hora de decir que no. Que el franquismo no tenía autoridad moral. Que las ejecuciones sumarias no tienen explicación, que los tribunales especiales eran auténticas farsas judiciales. Que las vejaciones diversas a cargo de funcionarios estatales o paramilitares son tan abyectas como aquellas que teóricamente iban a evitar a manos de “los rojos”. Que la exclusión de miles de españoles no tenía otro fin que una venganza ciega, contraria al derecho y al sentido común. No debemos olvidar que el franquismo no restableció, como decía en un principio, el orden público y la legalidad en una situación de caos. Tampoco restableció la legalidad monárquica. Todo lo contrario: implantó un estado totalitario de nuevo cuño, de corte fascista. No sólo fue una sublevación militar clásica, sino que estableció un nuevo y asfixiante régimen político. Es perentorio, por tanto, por higiene democrática, gritar que las dictaduras pueden tener legalidad, pero no legitimidad.
Inexplicablemente, en plena democracia se publicaran hagiografías del dictador, presuntos balances históricos con resultado inexorablemente favorable al tirano. Por ese motivo, hemos de recuperar la memoria histórica, ver lo que nos trajo de dolor y sufrimiento. Las vidas truncadas sepultadas bajo supuestos éxitos económicos y la paz social del cementerio. Sólo así podremos inmunizarnos frente a la barbarie y la dictadura.
Esa misma higiene democrática, ese sentido de la humanidad, deben llevarnos a desenterrar a los muertos para darles una sepultura decente. A enumerar el sufrimiento de todos sus allegados que quedan con vida. A darles una compensación en lo posible por los años de dolor. La gente tiene derecho a saber dónde están sus padres, esposos, hermanos, amigos, novios. Esto no puede quedarse así. Nadie les devolverá lo perdido, pero podremos aliviar en algo su dolor moral.
Las víctimas son incómodas. Su existencia recuerda el crimen cometido por el agresor. Pero también son incómodas porque le recuerdan su actuación al que delató, al que cooperó, al que simplemente no hizo nada o se negó activamente a hacerlo. A los verdugos voluntarios y silenciosos. Llevan en su vida el ejemplo de la brutalidad de la que somos capaces. Y eso no se perdona. Es sabido que los supervivientes del Holocausto nazi no fueron precisamente tratados como héroes. Los fusilados revelan la podredumbre que se esconde tras los grandes discursos.
Demasiadas veces la historia la escriben los vencedores. En el siglo XX, por primera vez, la humanidad ha sido capaz de reconocer este hecho, y analizar críticamente la historia. En nuestro tiempo, como dice Jon Sobrino, debemos escribir la historia desde el reverso, desde los que sufren las consecuencias de las grandes políticas. No podemos dejar una vez más que la historia oficial con sus oropeles, con sus mentiras y olvidos acalle la voz de los que han sufrido. Debemos aprender el mensaje que sólo las víctimas pueden comunicar: que causar dolor y sufrimiento no tienen justificación, que la vida no puede sacrificarse en función de ideales siniestros que sacrifican a aquellos que quieren salvar. No podemos permitir que el olvido y la indiferencia cubran los gritos de dolor.
Sólo así podremos conjurar los hechizos y las maldiciones de los asesinos.
Como dato significativo, en la ponencia de la ley, por el PSOE, se encuentra del sobrino de un sacerdote brutalmente torturado y asesinado en la zona republicana. Como él mismo dice, "no comparto las ideas de mi tío, pero mucho menos las de sus asesinos. Los derrotados fueron mis abuelos, que perdieron un hijo para siempre". Con ese espíritu nace la ley. Veremos con el tiempo lo que da de sí.

viernes, 2 de noviembre de 2007

los nacionalistas siguen a lo suyo (y van)

Como el iluminado de Ibarretxe no tiene mejor cosa que hacer, como en el País Vasco hay problemas de exclusión social, integración de emigrantes, medio ambiente, vivienda, investigación y desarrollo, etc. a Ibarretxe no se le ocurre mejor cosa que convocar un referéndum de autodeterminación para el año que viene. ¿Para resolver lo de ETA? ¿Para resolver lo suyo?

Encima la cosa es aquello de la votación para ver si votamos, quiere un acuerdo con el Estado Español (¡pero si él es también del Estado!), pero si no le dejan acordar, va y de todos modos lo convoca. Olé tus cataplines, chaval.

Cuando su partido está en pleno proceso congresual, que ya se ha llevado por delante a Imaz y a Egibar, va y se descuelga con la idea. Vamos, que tiene el don de la oportunidad. Encima, se debe de pensar que en Madrid son idiotas así. Le ha faltado tiempo al PP y a su clac (El Mundo, la Razón, ABC, COPE, Onda Cero, Antena3, etc.) para echarle la culpa a Zapatero. Claro, como es un blando, le quieren dar el toco mocho.

Esa es otra: ¿se cree alguien a estas alturas que Zapatero es un pringao? Bueno, puede serlo, pero en el tema del Estatut les dejó a todos sentados pactando lo contrario de lo que había dicho. O sea, que si Ibarretxe cree que está tratando con un paleto que llega a la ciudad, va dado. Aparte: ¿cree alguien que a iluminados de la talla de Ibarretxe les hace falta un estímulo? Lo que pasa es que no se toman la medicación y luego ya vemos.

Da igual que Zapatero luego le haya dicho en la Moncloa que nanay, que si quiere hacer algo, que siga el reglamento estatutario. Ibarretxe, erre que erre. Para el Mundo, el hecho de que le haya recibido en el palacio, “le da alas porque le trata de igual a igual” ¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?

En fin, ANV vuelve con la matraca de la independencia. Vale ya. Que por favor den la cara, digan quiénes son y basta ya. Y a los de Madrid: pedir la independencia no es malo, lo protege la Constitución. No pasa nada porque lo pidan. Y no es por culpa de Zapatero, repito y lo sabéis.

Lo que es malo es hacerlo en clave nacionalista excluyente, y a la brava, y sin criticar a ETA y a todos los que han asesinado por ese modelo. Que no y que no, que se os ve el plumero.

Y dicho esto, Sres. Rajoy, Pedro J, Zarzalejos, Andson: les recuerdo que el PNV, EA y HB firmaron el pacto de Lizarra / Estella durante el aznarato, cuando Rajoy era ministro de algo y Aznar creo que presidente. ¿Se debió a la flaqueza de Aznar? ¿A su ingenuidad? ¿A que había tomado unas cañas con Arzalluz? Si pueden explicar lo de Ibarretxe con tanta facilidad, podrán explicar lo de Lizarra, encima a toro pasado. Y lo mismo va para mi querida Rosa Díez, Savater y Vargas Llosa (a quienes aprecio en lo demás).

A ver cuándo dejamos de decir tonterías y nos centramos.

martes, 30 de octubre de 2007

Buena noticia, buena noticia (dos en total)

Este blog se está convirtiendo en una sarta de mosqueos políticos, que al fin y al cabo desaparecerán como lágrimas en la lluvia. Pero en este mundo cruel hay alguna noticia buena, que puede indicar que a veces el ser humano es capaz de amar en medio de las plagas. Al fin y al cabo, no puede haber oposición sin proposición. Vayan algunas por delante.
  1. La Asociación (Norte) Americana de Abogados (American Bar Association), que reúne a la mayoría de los abogados en ejercicio de los EE.UU. ha denunciado el sistema penal de su país, y pedido una moratoria de la pena de muerte. ¿por qué? Muy sencillo: porque es racista, injusto y cruel. En su mayoría ejecuta negros, hispanos e indios. En su mayoría son pobres. En su mayoría no tienen un abogado capaz. El sistema es cruel, y no tiene en cuenta los casos de enfermedad mental (el caso de Scott Panetti, con parnoia severa es paradigmático), de minoría de edad, etc. Esto de la pena de muerte y los delitos ha sido un argumento muy manoseado, siempre con la cosa de que "con la pena de muerte esto se acababa" o bien "los progres no la quieren porque son unos capullos". Bueno, pues en los EE. UU. parece que se van dando cuenta de que el sistema lo que busca es acabar con alguien, no hacer una justicia que funcione. Otro argumento, ya de pasada es "ya está bien de culpar a la sociedad". Claro, claro, y es verdad. El crimen lo comete una persona concreta. Pero no se puede mirar hacia otro lado y no querer ver los suburbios, la ignorancia, la droga, la miseria, que de verdad llevan a la delincuencia. Eso lo dice la Iglesia en los países pobres, y cualquiera que tenga ojos en la cara. Al criminal de guante blanco, al que blanquea el dinero que le paga el drogadicto tirado, a ése, se procura no tocarle para que no peligren puestos de trabajo. En fin, demos gracias al Altísimo (o a la cordura) de que los letrados norteamericanos hayan visto la luz, y en su país sea un argumento más para erradicar la pena de muerte, que tanto le gusta a Bush. (Y esperemos también que no sea un paso para conseguir que el proceso sea formalmente más justo, para cargarse de verdad a los culpables). A ver si otros les siguen el ejemplo y acabamos con esta lacra que figura en el palmarés de países con autoridad moral: China, EE.UU., Iraq, Irán, Sudán... y flipa: también Japón.
  2. En el British Medical Journal vienen varios artículos sobre cómo acabar con las desigualdades en salud. Esas desigualdades que para variar, afectan más a los pobres, niños, mujeres, en países empobrecidos. El editorial es esperanzador, porque refiere a varios ejemplos prácticos de África, Mexico e India. Hace referencia a otras iniciativas como las de Nueva Dehli (anemia infantil) o Bangladesh (vacunación contra la polio). En fin, parece que hay alguien que se pone a hacer los deberes. Qué alegría cuando se leen noticias así.

Ya sabéis: el progreso es que la utopía se haga realidad (O.Wilde), así que a buscar alternativas prácticasa los problemas de hoy.

lunes, 29 de octubre de 2007

Patriotismo racial - a rebufo del 12 de Octubre

Inclitas razas hubérrimas,
sangre de Hispania fecunda,
espíritus fraternos, luminosas almas,
¡Salve!
Porque llegó el día de cantar nuevos himnos, lenguas de la gloria...
(Rubén Darío)

Bueno, por fin ha pasado el 12 de Octubre, día de la Hispanidad en España y día de la Raza en Hispanoamérica. Verguenza me da el pensar en la exaltación del patriotismo rancio que planteó el PP, con las banderas, los gritos y el "orgullo" de ser español. En fin, a mí todo eso me suena bastante antiguo, y sobre todo anacrónico en una Europa Unida y un mundo globalizado. Tampoco me gusta nada que mi partido, el PSOE, no haya podido resistirse a tamaña exhibición de gallardía. Los socialistas siempre hemos sido internacionalistas, es decir, que imporaban más las personas y su situación social que el país en el que vivieran. Somos así, qué le vamos a hacer. Esto no gustaba a mucha gente, y se empleó como cuña para echar abajo el socialismo.
Otro gallo nos cantaría si hubiéramos hecho un socialismo "nacional" (oooops....), como proponía George Orwell en "The Lion and the Unicorn". Pero la cosa no es así, y probablemente no pueda ser. Lo nuestro, lo de cualquier político honrado, es hacer un país del que uno pueda enorgullecerse, no enorgullecerse de lo que ha sido. La grandeza debiera permitir acoger, no rechazar o segregar. Que cada país se mire a ver lo grande que es por fuera y por dentro.
Porque veamos, de qué nos podemos enorgullecer en España con cierta objetividad ¿de tener la democracia más joven de Europa? ¿de haber aguantado dictaduras y regímenes de pucherazo como la Restauración? ¿de la Inquisición? Algo de ese orgullo, puede achacarse a algo positivo de los últimos 100 años? Seamos serios. La democracia es algo que no gustaba a todos los que estaban con Franco, hace 30 años. Y ahora es lo que reivindican. A ver si ahora la inventaron ellos.
No confundamos el patriotismo constitucional (término alemán, para referirse a la idea de orgullo por una constitución tolerante y humanista como la Alemana) con la idea de Ansar de darle a la gente con el libro en la cabeza, impreso en papel cuche, folio y encuadernación en cuero repujado. O sea.
Siguiendo la idea, cuando el miserable se queda sin argumentos, le queda envolverse con la bandera, que es lo que hizo Aznar en la segunda mitad del aznarato. Ahora el PP, a falta de mejores argumentos, sigue con la unidad de España, las amenzas y cosas por el estilo. El hecho de que España se obstine en no romperse, a pesar de las continuas proclamas de la prensa amarilla tampoco parece afectarles. No hay peor sordo...Porque esa es otra: si el PP no hubiera gobernado con apoyo del PNV (1ª investidura de Ansar) o hubiera apoyado a Pujol (último mandato) o se hubiera ofrecido para pactar con CiU hace poco, habría motivos para creerles algo más. Pero ya se sabe cómo son las cosas. Ojo al dato: no quiere decir esto que los nacionalistas vascos no estén obstinados en construir un país a su imagen y semejanza. Pero tampoco es que se hiciera nada práctico en contra. Vamos, que a otro perro con ese hueso.
Siguiendo con el tema de la Hispanidad, se ha publicado la Declaración universal de derechos de los pueblos indígenas. Han tardado veinte años, y se han opuesto países como Canadá y Rusia, con minorías indígenas que ocupan terrenos (vamos, que les niegan la posesión) donde existen numerosos recursos naturales. Vamos, que quien tiene pueblos "primitivos" en su territorio, no le gusta un pelo eso de que las culturas no eurocéntricas / cristianas tengan algo que decir sobre su territorio y su forma de vida. Ya me gustaría ver lo que han ganado los pueblos "primitivos" con la colonización occidental. Las proclamas de hermandad, de crecimiento conjunto, y otras mandangas lo que ocultan es una situación que mucho benefició a Occidente, y nada a los aborígenes.
¿la lengua? ¿La inclusión en países que ni les iban ni les venían? Eso difícilmente lo podrán evaluar todos los muertos de las guerras coloniales, los muertos en vida en las minas del Congo o demás. Por fin, los indígenas podrán apelar a algún derecho que les reconozca como personas, aunque su cultura no tenga papeles de propiedad o de identidad.
Hace falta morro para proclamar la hermandad con nuestros países ex coloniales y amigos (o sea, sudacas y moros) y luego poner una ley de Inmigración grotesca y xenófoba, que en la práctica prohibe que vengan a España. La regularización del ministro Caldera, con todos sus defectos, no es más que un acto de justicia... al que luego se han sumado en sus países Bush (11 millones de mexicanos) o Sarkozy. Pero eso sí, venga a protestar contra gente que sólo quiere vivir a su modo, algo que no puede hacer en su país por culpa de Occidente.
En fin, la Declaración es una pequeña luz
¨
Ínclitas razas ubérrimas...

miércoles, 3 de octubre de 2007

Producir poco, producir mejor



Pongo la foto de un queso de Idiazábal ahumado. Es una de las maravillas de la naturaleza y del mundo moderno. El queso de Idiazábal, como todos los productos locales y de producción escasa, pasó malos años. Parecía que todo lo que no fuera industrial estaba destinado a desaparecer. Afortunadamente el coraje de ganaderos, queseros y las instituciones (por una vez...) consiguió crear la denominación de origen que protege este queso.
El resultado: un queso delicioso, que permite unos ingresos decentes a los que se dedican a esta industria, y gracias a ello se evita la despoblación, y se preservan los usos tradicionales.
Con frecuencia nos intentan vender que si un producto no está fabricado en serie (que no en serio), esterilizado, conservado, etc por una multinacional no es digno de ser comido. Y con él, todos los conservantes, estabilizantes, aromatizantes y homogeneizantes autorizados. Por cierto, ¿habéis mirado una bolsa de cualquier comida? ¿se puede saber quién o donde se fabrica? Pero eso es objeto de otros mails.
Seamos positivos, digamos que no: se deben potenciar los productos locales de calidad, y procurar consumir menos y mejor. En nuestro mundo el problema no es la desnutrición, precisamente. Por eso me gusta el movimiento slow food y he puesto un vínculo en este blog.
¡Toma Idiazábal, Nestlé!.

Low tech, high tech?

Esta es la estilográfica con la que escribo ahora. Como se ve, es de diseño antiguo (tiene unos 30 años). En la foto parece muy chula, pero no lo es tanto, está baqueteada.

A mí el boli me parecía una cosa muy práctica. De residente, un médico de mi servicio despertó mi interés por las plumas y llegué a tener tres. Una me la robaron (Waterman), otra era mala (Schaefer), y ésta. No falla. Escribe bien.

Me llama la atención la cantidad de bolis desechables que he evitado tirar. Evito el despilfarro de plástico y la contaminación, porque en teoría no se puede echar el boli gastado al contenedor amarillo. Me basta con comprar un frasco de tinta cada 6 meses o así.

Está bien volver a soluciones de baja tecnología, que se apoyan en la reutilización de los recursos, en vez del usar y tirar. Esta pluma puede seguir funcionando durante otros 10 años perfectamente, evitando así la compra de al menos un kilo de plástico, partes de metal, etc.

Hombre, tiene algún inconveniente como el riesgo de manchas, pero eso es igual que el boli. Y no se puede prestar, lo cual alarga su vida.
Otra cosa que he hecho es comprar una barra de jabón de afeitado y una brocha. El afeitado es igual, o mejor, y tardo lo mismo que antes. La ventaja: ocupa menos, pesa menos, y sobre todo no supone un despilfarro de aluminio en el bote que se desecha. Los botes de aerosol son de aluminio, y éste es el metal que más electricidad consume para su elaboración (¿una tonelada de petróleo por kg?).

No he notado la pérdida de la publicidad de “comodidad, rapidez, placer, etc….” Chorradas. Así que, en esto de la técnica, a veces todo paso atrás es uno adelante. Prepárate, Guillermito Puertas.